MÁS QUE UNA VICTORIA

Zornotza ST-98; Grupo Eleyco Baskonia-95 Parciales: 25-23, 24-20 (49-43); 18-17 (67-60), 16-23 (83-83); 15-12 (98-95) En un derbi vasco, un partido trepidante, igualado, bonito, disfrutón, con prórroga incluida, el Zornotza ha sumado una victoria que es mucho más que eso: es acabar con una mala racha de resultados, de juego y de sensaciones. Y es […]

Zornotza ST-98; Grupo Eleyco Baskonia-95
Parciales: 25-23, 24-20 (49-43); 18-17 (67-60), 16-23 (83-83); 15-12 (98-95)

En un derbi vasco, un partido trepidante, igualado, bonito, disfrutón, con prórroga incluida, el Zornotza ha sumado una victoria que es mucho más que eso: es acabar con una mala racha de resultados, de juego y de sensaciones. Y es un paso importante, que no decisivo, para lograr el objetivo de entrar en la A-1, o lo que es lo mismo, sellar la permanencia ya en febrero.

Hace un mes nos las prometíamos muy felices, pensábamos que estábamos virtualmente salvados y de repente el escenario cambió radicalmente. Luego de tres partidos saldados con derrota y mostrando una imagen que dejaba mucho que desear, nos veíamos demasiado cerca del corte entre el sexteto de arriba y el de abajo, así que este enfrentamiento contra el filial baskonista cobraba una importancia y un dramatismo inusitados. Los vitorianos están mal en la clasificación, pero son jóvenes talentosos con un brillante futuro y en Mendizorroza ya nos costó mucho ganarles. Y este sábado nos ha costado aún más, nos han llevado al límite, a una prórroga, en un partido que cualquiera de los dos conjuntos podría haber ganado y que ha sido un espectáculo repleto de buenos jugadores y excelentes jugadas.

Con nosotros ya no estaba Randy Onwuasor y tampoco podía jugar Mikel Sainz de la Maza por problemas en la rodilla. Los sí disponibles, liderados por un “renacido” Kevin Bercy, iban a completar un gran partido, con muy diferente cara de la que habían puesto en los tres recientes fiascos. La actitud era otra y eso ya se percibía desde el salto inicial, porque, aunque fuese Lautaro López el que adelantara a los suyos con un triple, serían los verdes quienes metiesen una marcha más al ritmo y a base de correr toman el mando. Sin embargo, con un juego más pausado, el Baskonia se agarra al partido con acciones individuales de enorme mérito. Los jóvenes de la factoría vitoriana igualan la contienda, pero nosotros queremos seguir manteniendo el acelerador pisado a fondo, añadiendo triples (dos de Álex Mazaira y otro de Kevin Bercy) al repertorio zornotzarra. Verdes y azulgranas, ambos equipos pertenecientes a clubes sesentones (fundados en 1959), entran en una vertiginosa espiral ofensiva. El toma y daca nos lleva a un 25-23 con el que finaliza el primer cuarto. Nos lo estamos pasando bien.

El segundo cuarto es más de lo mismo. Buenas y bellas acciones de los visitantes que son contestadas por un Zornotza con chispa y con un Bercy desatado, imparable. El duelo anotador del canadiense con Sander Raieste y López es espectacular. Pero además de Kevin, el resto del equipo también está enchufado y cada jugador aporta mucho y bien. El tercero de los cuatro triples que clavaría Mazaira nos da una bonita ventaja (44-37) a menos de tres minutos del descanso. Minutos en los que Tavario Miller domina el rebote y anota, hasta apretar el marcador (45-43), pero el Zornotza, en el último minuto de la primera mitad, responde con jugadas interiores y Davie Champagnie y Udun Osakue alargan la diferencia a los seis puntos (49-43) con la que se llega al descanso.

Al reiniciarse el juego el Baskonia ofrece una versión más intensa en labores defensivas. Eso, y que quizá nos haya costado reengancharnos al juego, supone que los forasteros igualen el partido en noventa segundos con canastas fáciles (dos mates y una bandeja). Se esfuma nuestra renta y hay que volver a empezar. El partido sigue convertido en un vibrante intercambio de canastas, de juego limpio y acciones dignas de admiración. Conseguimos recuperar una mínima ventaja que es ampliada tras un triple de Joseba Estalayo que pone el 67-60. En el último minuto de este periodo unos y otros están fallones y con esos siete puntos de ventaja iniciaremos el último cuarto.

Pero el partido no iba a tener solo cuatro cuartos; estaba destinado a tener cinco quintos. Pero eso todavía no lo sabíamos. Lo que sí apreciábamos es que el Baskonia arrancaba ese periodo como un torbellino y volvían a remontar en un periquete. En tres minutos nos endosan un 2-10 y nos vemos por debajo. ¿Aparecerán los nervios? ¿Pesarán las recientes derrotas en el estado de ánimo? La afición no lo permitirá y su aliento será una vez más apreciadísimo. No importa que Iván Martínez esté absolutamente on fire por parte vitoriana, porque nuestros chicos son una piña y a cada golpe responden con otro de similar potencia. Se reviven minutos de alternativas en el marcador. Si no fuese por las dramáticas consecuencias que el resultado podría acarrear, el espectáculo era para gozarlo con una sonrisa y dando palmas. A dos minutos del final (que no sería tal) del partido cobramos una renta de cuatro puntos (82-78) y con la sensación de que la victoria está cerca. Pero pronto nos quitan esa sensación los jóvenes baskonistas. Un triple de Raieste y dos tiros libres de Jonas Paukste nos dejan en desventaja (82-83) con 54 segundos por delante. En esos tensos e intensos segundos Bercy recibe una personal, anota uno de los tiros libres y empata a falta de 21 segundos. El base argentino López se juega un tiro ganador sobre la bocina y… ¡tapón de Bercy! Habemus prórroga.

En esos cinco minutos extras el Zornotza mostrará ese deseo que tanto echó de menos Mikel Garitaonandia en Plasencia y se entregarán para lograr la victoria. Misión nada sencilla, pero dos triplazos claves de Samu Barros y Estalayo y una gran asistencia de Rod Bobbitt para Bercy nos ponen por delante (93-89) a dos minutos de la conclusión del partido (esta vez será definitiva). Raieste no pierde tiempo en responder con una de sus canastas tan llenas de plasticidad (93-91, 1’51”). Barros fuerza una falta y anota sin error desde la línea (95-91, 54”). Raieste replica (95-93, 41”). Estalayo falla un tiro, Bercy rebotea, Bobbitt es objeto de falta y anota uno de los tiros libres (96-93, 12”). Garita opta por defender en lugar de hacer falta para evitar el posible triple que dé el empate al rival. Y entonces llega el error de Raieste, que en vez de jugarse el necesario triple, lanza a la media vuelta de media distancia, es otro de sus canastones, pero solo vale dos puntos (96-95). A cuatro décimas del final Barros recibe falta a la desesperada de los vitorianos y convierte los tiros libres. ¡Victoria!

Trabajadísimo triunfo ante un filial baskonista que ha gustado en Larrea, que ha tenido sus opciones hasta el final, que ha perdido porque sólo uno podía ganar. Gran partido de todos los zornotzarras, aunque el MVP indiscutible es Kevin Bercy con 44 créditos de valoración tras sumar 34 puntos (21 en la primera mitad y con tres triples sin fallo) y capturar 14 rebotes.

Se ha dado un paso indispensable para seguir aspirando a entrar en la A-1 y lograr la permanencia definitiva. Quedan dos jornadas y la exigencia seguirá siendo máxima, sin casi margen de error. El próximo sábado visitamos al Peixegalego en Marín y allí nos reencontraremos con Randy Onwuasor, ahora como rival. Y ojo al dato, que diría aquél, porque el Marín este sábado ha dado un golpetazo sobre la mesa ganando al Estela en Santander por 52-91, ¡39 de diferencia! Eso es cargarse la mesa. Pero ahora no nos puede asustar ni eso ni nadie. Esta jornada el equipo ha recuperado la chispa y el buen feeling. La ilusión vuelve a abrirse paso con fuerza. Estamos cerca de la meta, pero alcanzarla nos obligará aún al máximo esfuerzo y compromiso. Entre todos, llegaremos a buen puerto. Quién sabe si ese puerto lo hallaremos en la ría de Pontevedra.

1, 2, 3,…ZOR-NO-TZA!!!

 

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