COMENZAMOS LA A2 CON MAL PIE

Zornotza ST-81; CB Benicarló-88 Parciales: 21-21, 22-23 (43-44); 12-21 (55-65), 26-23 (81-88) Llegábamos a la temible A2 (recordemos: de doce equipos, bajan seis) con un balance negativo (4-6) arrastrado de nuestro paso por la Conferencia Oeste, así que estaba claro que todo pasa por amarrar los partidos de casa y “pescar” alguna victoria fuera. Y […]

Zornotza ST-81; CB Benicarló-88
Parciales: 21-21, 22-23 (43-44); 12-21 (55-65), 26-23 (81-88)

Llegábamos a la temible A2 (recordemos: de doce equipos, bajan seis) con un balance negativo (4-6) arrastrado de nuestro paso por la Conferencia Oeste, así que estaba claro que todo pasa por amarrar los partidos de casa y “pescar” alguna victoria fuera. Y el caso es que hemos arrancado esta fase decisiva con muy mal pie, empeorando nuestro balance con una derrota que, para empeorar las cosas, ha sido como locales.

Este tropezón en Larrea ante un CB Benicarló que llegaba con idéntico balance al nuestro supone un serio varapalo y nos estrecha nuestro margen de error todavía más, apretando la soga un muchito más alrededor de nuestro cuello. Quedan once partidos, todo un mundo, pero las sensaciones no son buenas. Así lo atestigua el sepulcral silencio que dominaba Larrea en los últimos minutos de partido. En el ambiente se respiraba pesimismo.

Y eso que el comienzo del partido, y toda la primera mitad, fue esperanzador, con un equipo zornotzarra alegre en ataque, con facilidad anotadora, lo que nos llevaría a contar con ventajas de cinco puntos en varias fases del primer cuarto. Buena impresión también la del recién llegado Fausto Pichardo. El dominicano llegado de Nueva York casi se puso a jugar nada más bajar del avión, pero el cansancio y el jet lag no impidieron que se mostrase activo y descarado. Pero si nosotros anotábamos con facilidad, igualmente lo hacían los benicarlandos, con lo que el primer asalto finaliza en tablas (21-21).

Seguiría la diversión en el segundo cuarto. Ambos equipos van al ataque, dejando las labores defensivas un tanto descuidadas. El caso es que eso va provocando alternancias en el marcador, acciones y reacciones, y algunas jugadas realmente espectaculares. Quizá el mejor ejemplo de showtime sea el alley oop de Pichardo para un demoledor Kenny Ejim (26 puntos y 29 créditos de valoración al final del partido) que revienta el aro. Y así, con un juego alegre –impropio de una A2 tan dramática- se llega al descanso con un puntito de ventaja para los visitantes (43-44).

Tras el paso por vestuarios el guion cambia. Los del Bajo Maestrazgo salen con la idea clara de que deben aplicar más rigor defensivo. Suben varios grados su intensidad en esa faceta y consiguen dejarnos bloqueados. Nuestra circulación de balón es dubitativa, llena de indecisiones e imprecisiones. Nos falla el GPS, no hallamos el camino de la canasta rival. Un rival que es todo lo contrario a nosotros: claridad de ideas y orden, combinación de juego exterior y posteo clásico y efectivo. Así hasta llegar a la barrera psicológica de los diez puntos de diferencia. El 55-65 con el que finaliza el tercer cuarto nos deja en una situación muy complicada.

En el último cuarto lucharemos, con más corazón que ideas, por reengancharnos al partido e intentar evitar el primer contratiempo tan pronto en la A2. A base de mucho esfuerzo conseguimos arañar algún punto, aunque los visitantes siguen sin perder la compostura y firmes al mando del partido. Pero el orgullo verde nos lleva a dar unos arreones en los minutos finales, logrando reducir nuestra desventaja a solo tres puntos (74-77) con dos minutos y medio aún por jugarse. Sin embargo, el Benicarló acelera en cuanto nos ve aparecer por el espejo retrovisor y se nos vuelve a escapar hasta los diez puntos (78-88). El partido está perdido y la última acción es un triple de Raúl Frías para rebajar la diferencia a siete puntos. Nunca se sabe si el basket average puede tener importancia al final del curso.
Pero sea de diez o de siete, la derrota derrota es, y esa es la peor de las noticias. Nos quedamos con un 4-7 que genera mucha presión, aunque, ya decimos, quedan todavía once partidos por delante para revertir la situación. Queda mucha competición, mucha vida, y mientras hay vida hay esperanza. Pero el calendario no da tregua para relamerse las heridas y hay que espabilar ya mismo, puesto que este miércoles hay jornada. Viajaremos a La Roda para enfrentarnos al JAFEP Fundación Globalcaja, equipo que ha vencido en Gijón y se ha colocado con 6-5. Complicada salida, como todas, y sin tiempo para reflexionar sobre lo que ocurra en tierras manchegas, regresaremos a Larrea para disputar otro partido el domingo a las 12’30 contra el Villarrobledo, único conjunto que va por detrás de nosotros en la clasificación. Compromisos todos ellos claves para saber si el futuro del Zornotza seguirá siendo en Plata o no.

Comenzamos la A2 con mal pie, pero lo importante no es cómo se empieza, sino cómo se termina. Así que a seguir luchando para escapar de una situación que no habíamos conocido antes.

1, 2, 3,…ZOR-NO-TZA!!!