¡VICTORIA!

Zornotza ST-74; CB Morón-68 Parciales: 20-21, 17-20 (37-41); 15-15 (52-56), 22-12 (74-68) ¡Victoria! Por fin. Tras una larga sequía de siete derrotas consecutivas, el Zornotza vuelve a sonreír y llega al parón navideño de la mejor manera posible: ganando en Larrea ante una afición ejemplar, espantando el fantasma de la depresión que nos acechaba y […]

Zornotza ST-74; CB Morón-68
Parciales: 20-21, 17-20 (37-41); 15-15 (52-56), 22-12 (74-68)

¡Victoria! Por fin. Tras una larga sequía de siete derrotas consecutivas, el Zornotza vuelve a sonreír y llega al parón navideño de la mejor manera posible: ganando en Larrea ante una afición ejemplar, espantando el fantasma de la depresión que nos acechaba y recuperando la ilusión ante un 2020 que esperemos llegue cargado de más alegrías que tristezas.
Gran peso de encima el que se han quitado nuestros chavales con este triunfo. Esta vez no han sucumbido a un resultado adverso (once abajo, 37-48, en el minuto 24 de partido) y han creído en sí mismos, y si tenían alguna duda, ahí estaba la afición para empujar, para llevar en volandas a su equipo, mostrando su cariño y apoyo incondicional, demostrando que están a las duras y a las maduras, que nunca fallan. Esa comunión entre equipo y afición resultaría fundamental para hacerse con la ansiada victoria.
Ya decimos que la cosa se iba a poner fea una vez más. El guión de anteriores partidos se iba repitiendo peligrosamente. Un primer cuarto igualado a más no poder, con intercambio de canastas, unas de dos y otras triples. Borja Mendia está imparable, lo enchufa todo y arrastra con su energía desbordante. Pero el Morón va dando muestras de seriedad y orden, y cuenta con un Josh Steel que clava todo lo que tira. Final del primer acto con un 20-21.
En el segundo cuarto continúa la igualdad, pero la sensación es de que el cuadro andaluz está más centrado, con mayores recursos y más equilibrio entre el juego interior y exterior. Alternan acciones de penetraciones individuales con lanzamientos triples de máxima precisión. Nosotros empezamos a depender del buen batallar de Yevgen Sakhniuk en la pintura, porque nuestros tiradores no terminan de ajustar el punto de mira. Empezamos a sudar para agarrarnos al partido. Al descanso, 37-41.
El tercer periodo comienza de muy mala manera. Durante cuatro minutos nos quedamos a cero en capacidad anotadora y los moroneros lo aprovechan para pegar un tirón y ponerse once arriba, 37-48. Momento tremendamente crítico en el que el partido corre serio riesgo de escaparse definitivamente. ¿Se desmoraliza Larrea? No, todo lo contrario: redobla sus gritos de ánimo. Finalmente, Scott Plaisance suma un par de puntos desde la línea de tiros libres y los verdes se desatascan. Nuestra defensa aprieta y se frena a los visitantes. Enorme trabajo de Joseba Estalayo secando al infalible Steel. En ataque, Pol Olivier percute una y otra vez contra los defensores sevillanos, abriendo brechas en la hasta entonces inquebrantable muralla defensiva. Los verdes están vivos. La diferencia al finalizar el cuarto es la misma que al descanso: cuatro abajo (52-56).
En los últimos diez minutos se verá la versión más luchadora del Zornotza. El equipo juega con el corazón y Larrea vibra como en las más grandes ocasiones. Ya da igual si las defensas son individuales o zonales (de todo se ha visto en el encuentro), porque todo se reduce a una cuestión de fe, de creer en sí mismos, de pelear cada balón, de tirar para adelante con el cuchillo entre los dientes, de recibir con tapones las penetraciones visitantes, de responder a los triples con otros triples en momentos delicados. Joseba y Pol siguen donde lo dejaron, y reaparece el Borja del primer cuarto, y un triple suyo completa la remontada; 65-63 a cuatro minutos y medio del final. Aún dará algunos zarpazos el equipo moronero, pero este Zornotza ya es el de las primeras jornadas y muestra una determinación que echábamos en falta desde hace un tiempo. Ya en el último minuto, a base de tiros libres, alcanzamos los seis puntos de ventaja (74-68), algo muy importante, porque en Morón perdimos por cuatro puntos y ya podemos pensar en el basket average. El equipo defiende el último ataque visitante con la misma energía que lo ha hecho durante los minutos anteriores y niega la oportunidad de anotar a los andaluces. La victoria es nuestra. El average también.
Grandes números de Yevgen Sakhniuk (doble doble: 19 puntos y 11 rebotes para 29 créditos de valoración) y Borja Mendia (18 puntos), con mención especial para el trabajo de Joseba Estalayo y Pol Olivier, cada uno fiel a su estilo, liderando a un grupo de jugadores que, con mayor o menor acierto, se han dejado la piel en la cancha para lograr esta victoria. Aunque, claro, con un sexto jugador como es la afición zornotzarra, todo es mucho más fácil.
Seguimos colistas (5 victorias y 10 derrotas), pero este triunfo nos cambia el ánimo y dejamos de ofrecer esa imagen de equipo compungido que sucumbe en cuanto vienen mal dadas. Esta vez se ha visto al Zornotza más competitivo, al que no baja los brazos ni el peor de los escenarios. Y esto nos llena de moral para lo que está por venir a la vuelta del parón navideño. Nos reencontraremos con la competición el 4 de enero en el Ángel Nieto de Zamora. Buscaremos allí confirmar que la mala racha ya pasó, que ahora toca iniciar una nueva de carácter positivo. Con la actitud mostrada en esta última jornada de 2019, todo es posible. El ilusiómetro vuelve a vibrar.
ZORIONAK ETA URTE BERRI ON!!!
1, 2, 3,…ZOR-NO-TZA!!!

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